
Al pensar en el mercado de la Juve nos vienen a la cabeza muchos misterios y dudas difícilmente despejables. ¿Hasta que punto las negociaciones vienen determinadas por el inmóvil 4-4-2 de Ranieri que rechaza la fantasía que podría aportar alguien como Diego? Por otra parte, ¿en vista de los últimos resultados, es necesario el fichaje de un defensor más como Gallas? Y más ¿los problemas del centro del campo ya están definitivamente desterrados? Y finalmente ¿en enero tendremos algún fichaje como Sissoko o no habrá ningún movimiento?
Dudas que surgen cada vez que uno trata de imaginar la Juve del futuro, la que antes o después (preferiblemente antes que después) tendrá que realizar grandes fichajes para volver a dominar y la que tendrá que planear grandísimos fichajes para asegurar un relevo glorioso a una generación de campeones que disputa, aunque nos duela, sus últimas temporadas.
Ahora, siempre hay que tener presentes ciertas consideraciones. Primero: si realmente la Juve quiere mirar al futuro, no se pueden vincular las decisiones al sistema de juego actual, por muy efectivo que pueda ser. Segundo: el fichaje de un defensa más (y de auténtica calidad) no es sólo útil, es casi una obligación, vistas las lesiones de larga duración de Zebina, Knezevic o Andrade, además de las dudas que la línea ha dejado en los tres últimos partidos. Tercero: en el centro del campo sólo tendría sentido una inyección de calidad y potencia para suplir a Nedved, aunque tengan que variar ciertos mecanismos ya implícitos. El checo podría optar por retirarse al finalizar la temporada y no tener una alternativa es una imprudencia que puede costar muy caro. ¿Y Diego? ¿Como se puede despreciar un jugador de su valía en una oportunidad única para ficharlo? Además, Lippi renunció a su sistema por Zidane y las cualidades de Diego son muy aprovechables partiendo desde el perfil izquierdo. Y una última consideración, que posiblemente resuma todas: si es cierto que las eliminatoria de Champions las gana quien está mejor en ese momento (como ha dicho Ranieri) y no cuenta nada más, convendría empezar a crear ya algunos favoritismos. Con Capello ya nos pasó: un equipo con un único registro y limitado impide conseguir grandes triunfos en Europa. Y, si como nos han dicho, los tiempos han cambiado, lo suyo es que cambien del todo.
Si ya estás registrado, envía tu comentario como Usuario registrado. Si lo deseas, también puedes Registrarte